Listas de deseos no son un plan de acción

Lunes, 29 de octubre de 2012

Hasta ahora el debate postelectoral se ha dividido en básicamente tres bandos.

El primer grupo está conformado lo que piensan que hubo fraude electrónico, un grupo minoritario y medio fanático cuyo alcance -espero- se circunscribe a los suburbios más extremistas de Twitter.

El segundo y el tercero se parecen más de lo que algunos quieren hacer creer. Ambos piensan que la oposición debe seguir por el camino de la participación electoral y al mismo tiempo luchar por mejores condiciones electorales.

Las diferencia entre estos dos grupos es que uno piensa que el otro es ingenuo y/o entreguista. El segundo grupo piensa que la MUD y Capriles todavía no se han percatado que el CNE juega para el gobierno y que el oficialismo comete todo tipo de trampas durante el proceso electoral.

Para esto aprovechan cualquier declaración torpe o poco contundente de Capriles, Aveledo, López o Teresa Albanes para demostrar que el liderazgo opositor no ve lo que ellos ven con tanta claridad: el CNE es un brazo electoral del gobierno. Como ya he dicho, esto es una falacia y no necesito repetir otra vez el porqué.

La buena noticia, sin embargo, es que poco a poco la mayoría de la oposición ha ido convergiendo en la necesidad de participar en los procesos electorales “y” luchar más efectivamente por mejores condiciones electorales.

Ahora bien, ¿cómo se logra nivelar el terreno electoral si ya sabemos que no basta con denunciar el ventajismo o las trampas ante las instituciones públicas dominadas por el chavismo?

Hasta ahora se ha debatido muy poco esta pregunta. Alfredo Weil y compañía, por ejemplo, acaban de publicar un comunicado en el que dicen que “llegó la hora de plantear una justa lucha por elecciones auténticas.” Para alcanzar este objetivo proponen acciones como convocar a un Referéndum Consultivo para transformar de raíz el sistema electoral, adelantar las elecciones legislativas con el objetivo de reincorporar el principio de representación proporcional, forzar al CNE a que se realice una auditoría del Registro Electoral, impedir el uso del captahuella, exigir anulación de circuitos electorales, etc.

En fin, estos compañeros están pidiendo que Venezuela se convierta en una democracia avanzada, sin pensar que, si estos cambios fuesen tan fáciles de impulsar, ya alguien los habría impulsado hace tiempo.

¿Qué pasa, por ejemplo, si el gobierno, que ahora tiene control sobre la FAN, se niega a hacer una auditoría del REP? ¿Piensan de verdad que basta con decir queremos adelantar las elecciones legislativas para que eso ocurra? Y, si no logramos que el oficialismo ceda ante estas exigencias (como seguramente va a ocurrir), ¿qué acciones específicas vamos a tomar y qué objetivos concretos vamos a lograr con esas acciones? Si no es la abstención, que es rechazada por la mayoría, ¿qué acciones vamos a tomar si el gobierno no cede?

Yo creo que ahí es donde está el verdadero punto de partida.

En otras palabras, en la carta de Weil y compañía veo una lista de algunas cosas que nos gustaría que pasaran, pero que en el fondo no tiene una gran utilidad práctica.

Otros han hecho propuestas un poco más específicas, pero que siguen siendo humosas. María Corina y Alonso Moleiro, por ejemplo, han asomado la protesta ciudadana como mecanismo de presión para lograr mejores condiciones electorales.

Pero hace falta establecer objetivos concretos, pragmáticos y realistas, y conformar equipos que se ocupen de trabajar en el cumplimiento de estos objetivos.

Por ejemplo, se pueden establecer metas concretas bajo criterios inteligentes. De aquí al 16 de diciembre, ¿es más fácil impedir el uso de la captahuella o acabar con el uso de recursos públicos en las campañas electorales del oficialismo? ¿O se puede hacer simultáneamente un trabajo de presión en las dos áreas, quizá viendo la segunda como una lucha simbólica que no espera alcanzar grandes resultados pero sí ir poco a poco resquebrajando la imagen del gobierno? Si vamos a presionar más fuertemente para que se audite el REP, ¿debemos hacerlo antes o después de las elecciones? ¿Qué pasos específicos vamos a tomar para ejercer mayor presión sobre el CNE? ¿Vamos a pedirle al CNE que se transforme radicalmente en un órgano justo e independiente o vamos a presionar para que ceda en cosas concretas?

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