Rebelión en la granja

Viernes, 9 de julio de 2010

En uno de esos libritos de entrevistas de Ramón Hernández, el diputado Luis Tascón cuenta un incidente que le ocurrió en el aeropuerto de Maiquetía. En la época del paro petrolero, esperaba la salida de su vuelo en el saloncito vip reservado para altos funcionarios de gobierno, cuando una empleada le anunció que debía desalojar el sitio porque lo iba a utilizar la esposa de José David Cabello, hermano del todopoderoso Diosdado.

Le respondí que yo lo desalojaba con mucho gusto si me pasaban la orden por escrito. Por supuesto que no se atrevieron. Le mandé a decir a la directora de protocolo que ese salón no era para las esposas de los funcionarios sino para los altos funcionarios: diputados, ministros, magistrados, etc. El vuelo se atrasó excepcionalmente como cuatro horas y todo ese tiempo me quedé en el sitio. Cuando salí a dirigirme a la puerta del embarque, un hombre me agredió. Era un empleado del aeropuerto que había enviado el director del aeropuerto a provocarme. Por supuesto, no caí enla trampa de liarme a golpes, sino que busqué a un agente de seguridad uniformado y le dije que me acababan de agredir. Cuando el empleado del aeropuerto vio esa actitud, se retiró. No fue un hecho fortuito, sino una agresión planificada por el director del aeropuerto, que es un empleado de Diosdado Cabello.

Unos años después, cuenta Tascón, se topó con otra muestra del poder de Diosdado. Ya en problemas con el chavismo, Tascón tuvo una discusión con Nicolás Maduro y Cilia Flores:

Me acusaron de ser amigo de Lina Ron. Cuando contesté que Diosdado Cabello también era amigo de Lina Ron, Maduro me contestó: “Tu no puedes compararte con la figura de Diosdado Cabello.” Es decir, yo era un inferior, un pendejo, y no podía compararme con esa figura grande y enorme que era Diosdado Cabello, que sí podía ser amigo de Lina Ron y de quien él quisiese.

Así es, Tascón. Ese es el socialismo. Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.

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