La muerte y Steve Jobs

Jueves, 6 de octubre de 2011

La convicción de que la vida no vale la pena vivirla si uno no se dedica a lo que uno quiere hacer.

La entronización del trabajo y la persistencia (sobre todo la persistencia) como valores supremos.

El afán por liderar, innovar, no esclavizarse al “pensamiento del otro” y siempre, como decía él, “skate to where the puck is going to be.”

Su habilidad para crear sistemas, conectar ideas y atraer el mejor talento y exprimirlo. ¿No es la plataforma de los Apps del IPhone y el IPad una de la más geniales invenciones de Apple? Una idea tan buena -como tantas otras durante su carrera- tenía que ser copiada por todos sus competidores.

Su talento para simplificar la complejidad y para la economía de medios -un talento más común en grandes compositores y novelistas que en empresarios, y que trasluce no sólo en el diseño de sus productos, también en sus famosas presentaciones. (Vea este video que analiza las sofisticadas técnicas narrativas de Jobs).

Y esa carrera contra la muerte que es uno de los aspectos más fascinantes de su vida y fue uno de los propulsores de la última década milagrosa de Apple.

Ese desarrollado instinto, aguzado luego por su enfermedad, que le permitía casi solidificar y luego asir esa gaseosa abstracción que es la brevedad de la vida o el hecho de que nuestro tiempo en la tierra es limitado. Esa verdad, si es realmente asimilada, tiene el poder de demoler el pasado y curar las enfermedades de la memoria, y enfocar los reflectores en un colosal ahora, avivado e intensificado por la amenaza del fin.

Esto es algo fácil de decir. Pero no es tan fácil sentir en las entrañas y luego actuar en consecuencia.

“Remembering that I’ll be dead soon is the most important tool I’ve ever encountered to help me make the big choices in life. Because almost everything — all external expectations, all pride, all fear of embarrassment or failure – these things just fall away in the face of death, leaving only what is truly important. Remembering that you are going to die is the best way I know to avoid the trap of thinking you have something to lose. You are already naked. There is no reason not to follow your heart.”

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